miércoles, 22 de noviembre de 2017

Midiendo la velocidad de las flechas

Disposición del cronógrafo

En el año 2014 ya publicamos un experimento realizado con cronógrafo, entonces lo que queríamos comprobar era qué arcos con potencias similares tienen diferente rendimiento y que los arcos de madera difieren mucho en los resultados con los arcos de fibra. Esto es algo que se sabe desde hace mucho y está más que comprobado científicamente, pero lamentablemente algunos investigadores siguen sin tener en cuenta factores como la velocidad o la tipología del arco.

En mi libro “Así hacemos nuestras flechas” ya escribí sobre conceptos tan importantes para analizar el rendimiento de un arco como el peso de la flecha, la velocidad, la energía, momento, etc.

Para aquella persona que desconozca el apasionante mundo de la arquería lo explicaré brevemente. Durante años se ha utilizado como medida de potencia de un arco las libras (es una medida de peso) estas libras se pesaban a la apertura del arco. Resulta que este valor que actualmente se sigue usando es un dato del arco pero no de la energía que genera en una flecha y  al igual que con dos arcos de la misma potencia pueden dar resultados diferentes, en el mismo arco dos flechas diferentes obtendrán valores muy distintos de velocidad y energía.

En este caso he realizado dos experimentos enfrentando a dos flechas con el mismo arco. En un experimento de flechas medievales con puntas bodkin la única diferencia existente es el tipo de plumas. Otro experimento con dos flechas “primitivas”. Ambos experimentos los publicaré en post diferentes.

Para poder realizar cualquier estudio sobre balística es muy importante conocer la velocidad y la masa, cualquier experimento en el que desconozcamos estas variables no se le debería llamar científico.

Pesando el arco a una apertura determinada

Los arcos

Necesitamos tomar nota de las características del arco aunque al usar el mismo arco estos datos no son variables pero sí que es importante documentarlos.

Un error demasiado común, en experimentos que se dan como arqueología experimental es usar arcos modernos con ventana o artefactos que lanzan flechas pero que no son arcos. Estos trabajos no reflejan el comportamiento de una flecha en un arco anterior al siglo XX ya que la flecha no tiene que superar un fenómeno llamado paradoja del arquero.

La longitud del arco, el material, el peso en la cuerda a la apertura que vamos a utilizar, tipo de cuerda, etc.

Peso de muelle con 65 libras de resultado


Para medir la potencia del arco se usan unos pesos de mano que estiran de la cuerda hasta nuestra apertura. Cuando realicemos la prueba es muy importante mantener una apertura constante y la mejor forma de conseguirlo es llevar la punta de piedra o de metal hasta que la notemos en nuestros nudillos.
Peso electrónico marcando 71 libras


Tengo dos tipos de pesos, uno electrónico que con frío le da por no funcionar y otro analógico que al ser un muelle, en arcos de mucha potencia se estira tanto que te obliga a llevar tu mano detrás de tu cabeza. Coloco una flecha sin punta, en la que tengo la medida marcada, en el arco y estiro hasta esa medida con el peso.
Midiendo la flecha con el vástago que hemos usado para pesar el arco


La flecha


La medida de la flecha en cuanto a longitud, el peso y características.
Para pesarlas lo mejor es usar una balanza electrónica que pese en grains y en gramos.
Todos los datos que se recojan en el experimento, aunque no afecten al resultado, serán útiles para futuras pruebas y por eso es bueno documentarlos.

Desarrollando la apertura hasta notar la punta en los nudillos


Cronógrafo indicando 158 pies por segundo

El Cronógrafo


Es un aparato que mide la velocidad de un proyectil, es muy usado por tiradores de armas de fuego, cazadores, arqueros y arqueros cazadores, etc. En balística es muy importante conocer la velocidad. Actualmente en caza con arco muchas legislaciones utilizan la potencia del arco para permitir su uso para caza mayor, siendo que la velocidad, la masa y la forma de la flecha es mucho más importante para valorar si se puede abatir o no a un animal.

Más adelante mostraré el próximo experimento, flecha primitiva contra flecha del campeonato prehistórico.

viernes, 22 de septiembre de 2017

SEDEISKEN XIII Compartiendo espacio con Ibercalafell

El pasado 16 de septiembre en Azaila celebramos la jornada íbera Sedeisken y como en otras ocasiones el patio del centro de interpretación lo dedicamos a la recreación o reconstrucción histórica más auténtica.

En el patio con los amigos de Ibercalafell

El Patio del centro

Llevamos en la organización de esta jornada desde su primera edición. Desde hace algunos años separamos la recreación más fiel de las actividades lúdicas con el fin de que el público recibiese una información más rigurosa con recreacionistas serios.

Para que no se nos escape ningún detalle hace tres años creamos una normativa para la zona de recreación, las normas son bastante sencillas como que no puede quedar a la vista nada del siglo XXI, prohibido fumar, móviles, etc. etc. Por supuesto lo más fiel posible tanto en la vestimenta como en los objetos que se muestran, estamos cansados de ver en otros eventos sandalias modernas, pieles artificiales, gente vestida como en una película de Conan etc.

La fragua Íbera



La fragua nueva


Al igual que el año pasado me encargué de mostrar la forja en la cultura íbera y montar una pequeña exposición con objetos forjados por mí.

Este año estrenábamos una fragua que hemos montado en el patio para utilizarla a lo largo del año. La fragua es de barro con paja y cubierta de tierra y cal, el suelo es de cal y tierra.

Todo lo de la forja es fiel a la época, incluso la jarra y el vaso que utilizo para saciar mi sed es obra del taller de alfarería Bellón (Totana - Murcia) con dibujos basados en hallazgos de Azaila.




Dándole a los fuelles


A lo largo de la jornada estuve forjando pero con algunas interrupciones de visitantes interesados en conocer más sobre la forja, en los últimos años ha crecido el interés por este oficio y vienen muchas personas a preguntarme sobre el tema, algunos verdaderos interrogatorios, pero se agradece el interés y no me importa explicar lo que haga falta.



Atendiendo a visitantes y amigos


Fue un orgullo recibir a interesados que venían de lejos para conocerme y ver mi trabajo, me sorprende la cantidad de gente que conoce lo que hago. Algunos aprovecharon para comprar mis libros y para que se los dedicase, otros se informaron sobre los cursos de forja.



Explicaciones a grupos

Mis espadas sorprendieron mucho a los aficionados de las armas y a los arqueólogos, no se suelen ver espadas hechas con la metodología del pasado sin uso de herramientas modernas.

Forjando en pequeño yunque

Ibercalafell


Este año hemos tenido el placer de contar con Ibercalafell, grupo veterano que ya estuvo en Azaila en su primera edición, quizás suene exagerado pero es el mejor grupo de recreación del mundo íberico que conocemos y cuando tuvimos nuestro grupo de recreación Ositanos siempre fueron una referencia para nosotros aunque tuviésemos un enfoque diferente.

Para mostrar la forma de vida y las diferencias de clases sociales se montaron dos casas, una humilde y otra rica, con todos sus elementos con la mayor fidelidad. En la casa humilde se realizaron trabajos de artesanía y de la vida cotidiana.


La casa "noble" con todas sus ricas piezas
La casa humilde donde siempre se trabaja
Cocinando y moliendo grano


Se explicaron actividades como la guerra o los rituales y las creencias mágicas.

Los visitantes pudieron acercarse e informarse de todas las actividades así como realizar un recorrido guiado con una  explicación muy completa, los miembros de este grupo de recreación tienen formación en arqueología e Historia así como una gran experiencia en visitas guiadas en el yacimiento de Calafell.


Tejido de esparto
Explicación sobre armamento
El brujo

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Espada de influencia La Tène

Es un tipo de espada que tenía pendiente hacer, ya hice una hoja de este tipo pero acabó siendo una espada de antenas desarrolladas, que es un tipo de espadas con una cronología que me atrae más. Pese a mis preferencias, para poder explicar el armamento preromano en la península necesitaba tener una y desmitificar un poco la idea de pueblos preromanos armados todos ellos con falcatas más propias de otras regiones y no de la zona donde vivo.



Aunque se trata de un arma propia de la Europa céltica durante la Segunda Edad del Hierro, tiene una gran presencia y está documentada en contextos culturales muy variados dentro de la Península Ibérica.

Uno de los yacimientos que más armas de este tipo ha proporcionado es la necrópolis de Arcóbiga (Monreal de Ariza, Zaragoza) con más de medio centenera de ejemplares.

En la Península, la espada de La Tène se introduce en las panoplias mediante importaciones durante el siglo IV a. e., y alcanza su mayor desarrollo durante el siglo III a. e., cuando aparecen las producciones locales modificadas.

Estas espadas galas introducidas  en el siglo IV a. e.  tienen una característica vaina metálica compleja y realizada totalmente en hierro que se suspendía verticalmente del cinturón con una hembrilla metálica. Mientras en la Galia evolucionaron en hojas muy largas y punta roma, en la Península permaneció durante los siglos III-II a. e.  sin apenas modificaciones en la hoja y sustituyendo la vaina metálica por una más mediterránea, de cuero con armazón metálico y el característico sistema de suspensión con anillas. Este párrafo esta hecho a grandes rasgos, siendo que la evolución y tipología de estas vainas es mucho más compleja y variada.

Mi espada La Tène de 78 cm

Mi espada


He intentado ser fiel a los datos arqueológicos y donde apenas hay datos como en el caso de las partes orgánicas me he tomado cierta libertad usando modelos galos. Por supuesto como todo lo que sale de mi fragua se ha hecho con una metodología similar a la usada en el pasado y sin máquinas modernas.

La hoja


La forma de estas espadas es de hoja recta y doble filo y no superan los 80 cm, hombros rectos u oblicuos y empuñadura de espiga que en la mayoría de los casos presenta un botón. La hoja tiene cuatro mesas con sección rómbica, carecen de nervio y acanaladuras, aunque hay excepciones locales que incorporan estos elementos. En mi caso he seguido al pie de la letra esta descripción dando a mi espada unos 78 cm. Tras la forja hice un desbaste y pulido a piedra, con un acabado casi en bruto sin llegar a sacar filo. La hoja es brillante aunque al fotografiar he preferido que se aprecien los detalles de forja y de la empuñadura.
Hoja a forjada a cuatro mesas


Las medidas que he usado de referencia son las de una espada tipo La Tène aparecida en la necrópolis del Mas de Barberán (Nogueruelas, Teruel). La espada de Mas Barberán tiene sección lenticular pero yo he preferido hacerla a 4 mesas.
La espiga es de sección rectangular terminando en una punta cuadrangular.

Detalle de la espiga de sección rectangular y hombros caídos

La empuñadura, guarda, puño y pomo


Me decanté por madera de olivo, por casa tengo troncos de mis olivos que tienen una veta muy hermosa pero que dan muchos problemas, es necesario darle al hacha para ver qué sale dentro y tener la suerte de que no esté rajada la madera.

Usando el hacha para sacar un bloque
guarda y pomo de una misma pieza de olivo

Para la guarda y el pomo pensé en un diseño bipartito y ambos elementos simétricos los saque de la misma pieza de madera. Estas piezas se unirían al conjunto intercalando dos discos de latón (hay registro arqueológico de espadas de La Tène con discos de latón).

En el relieve de Osuna (Sevilla) un guerrero porta una espada con pomo trilobulado que pude usar de referencia, pero prefiero mi diseño que recuerda un poco a las formas antropomórficas celtas.




Los puños en este tipo de espadas tienen una medida entre 5 y 7 cm que no es mucho pero gracias a la forma del puño y de la guarda entra muy bien la mano. En mi espada la medida es de 65 mm.

El trabajo lo realicé con herramientas manuales y dándole un acabado a cera natural. Las piezas se insertaron en la espiga sin ningún tipo de pegamento moderno aunque sí que utilicé una mezcla de cera y resinas para rellenar algunos espacios. Para asegurar todas las piezas forjé un botón y remache la espiga en frío.

Detalle del botón con la espiga remachada en frío

Conclusiones

Aunque en un principio no tenía gran afectividad a este tipo de espadas, trabajando en ella he sentido un acercamiento y aprecio a estas espadas rectas que posiblemente dieran origen al Gladius Hispaniensis.

El que tuviese una empuñadura de madera me hizo dudar de su buen equilibrio, pero lo cierto es que, aunque algo adelantado el centro de gravedad, se esgrime con facilidad.

Tenerme que documentar sobre la influencia de La Tène en el armamento peninsular me ha abierto un mundo a nuevos objetos que poder reproducir y valorar. Ha sido de gran ayuda la tesis de Gustavo García Jiménez titulada “El armamento de influencia La Téne en la Península Ibérica (siglos V-I. a. C.)”.

Queda pendiente la confección de la vaina, algo bastante más complejo de lo que parece y que debido a la variedad tardaré tiempo en decidirme.

Esta espada es un trabajo para mi colección personal, no obstante si quieres encargar una espada similar y personalizada puedes contactar a través del correo de nuestra tienda.

martes, 29 de agosto de 2017

Con la fragua íbera en Segeda Nova 2017




 En la localidad Zaragozana de Mara desde el año 2002 se celebra la Vulcanalia, que coincide con el día del año 153 a. e. donde los segedenses y numantinos ganaron una batalla en la que 6000 romanos perdieron la vida declarando Roma a ese día como nefasto.

Desde hace años participamos en las jornadas que organiza la Asociación Cultural Mara Celtibérica, ya sea con nuestra fragua, carpintería, arquería, etc.

Este año hemos vuelto con la fragua, que a diferencia de otros años, la hemos podido montar en Segeda Nova, una reconstrucción de unas casas celtíberas siguiendo métodos de arqueología experimental.

Así que este año celebramos las festividades a Vulcano (dios del fuego, las herramientas y la forja) como no podía ser de mejor forma con fuego y forja.

Desde primera hora de la mañana estuvimos trabajando para hacer la fragua con barro y paja. Teníamos que realizar dos pases durante el día de una hora, uno a las 11:30 h. y otro a las 17:30 h. El tener un horario no te libra de que durante toda la jornada estés junto a la fragua informando a los visitantes, lo cierto es que nos encanta dar a conocer lo que hacemos.

Montamos una exposición con los productos que hacemos. Da igual que pongas "no tocar" o que tengas los cuchillos en sus fundas, siempre hay alguien que tiene que ver con las manos, afortunadamente Eva estuvo cuidando de la exposición y atendiendo al público.



Lo mejor de todo fue el sitio que es perfecto y el esfuerzo y cariño de la Asociación Cultural Mara Celtibérica. Lo único que cambiaríamos es que un grupo de gaiteros tocasen temas medievales junto a nosotros cuando intentábamos hacer nuestra demostración. En este tipo de eventos se deberían evitar el que se solapen actividades.
Importante el material de encendido


Preparando el fuego
El fotógrafo Carmelo fue nuestro primer visitante
Dos falcatas
Empezamos a calentar la fragua
Un poco de todo, herramientas, lanzas, flechas, etc.
Nunca viene mal algo de ayuda
Forjando a fuego


lunes, 17 de julio de 2017

Espada de antenas desarrolladas S. VII a. e.


Mi espada de antenas de 80 cm.

Este tipo de espadas, aunque escasas, aparecen en el nordeste peninsular por influencia extra pirenaica. Son espadas largas de hierro cuyo ejemplar más grande es la espada encontrada en Fila de la Muela (Alcorisa - Teruel) de la que ya realicé una versión.

En el caso de esta espada me he inspirado en las espadas centroeuropeas y algún ejemplar peninsular como el de Camallera o el de Perelada (ambos yacimientos en Gerona).

Las espadas de antenas desarrolladas son las predecesoras de las espadas meseteñas de antenas atrofiadas de un tamaño mucho más reducido. Aunque algunos autores consideran estas grandes espadas de la I Edad del Hierro como piezas inútiles debido a sus grandes antenas y la calidad del hierro, al esgrimir esta espada las antenas no resultan molestas.



Características


La hoja es de 61 cm. con un ancho máximo de 42 mm y 7 milímetros en su parte más gruesa.
Su perfil es de 4 mesas, algo más propio de espadas posteriores y en este tipo de espadas quizás hubiese encajado mejor un nervio central. Esto se debe a que esta hoja la forjé para una espada tipo La Téne pero cuando la terminé mis gustos personales me llevaron a hacer esta espada.  De todos modos espadas como la de Alcorisa carecen de nervio también.



La empuñadura es de asta de ciervo donde se puede alojar con facilidad la espiga. En este tipo de espadas se han encontrado tanto empuñaduras de bronce, hierro, discos de bronce y lógicamente en las que existe ausencia de empuñadura entendemos que tuvo que ser de un material orgánico de madera o asta.

Como es habitual en mis piezas todo está realizado en forja y sin herramientas mecánicas, los desbastes se han realizado a piedra. No necesito pegamentos ni resinas modernas, es cuestión de remachar bien en frío.

Detalle del remache en frío
La empuñadura mide 115 mm y tiene un grosor de 30 mm. La anchura máxima en las antenas es de 11 centímetros.

Proceso y método


Todo lo que sale de nuestra fragua íbera sigue los mismos métodos que ya he explicado en repetidas ocasiones, un código con unos límites de paleoforja y resumidos en el acrónimo  CHAP (Carbón vegetal, Hierro, Agua y Piedra), básicamente se resume en no usar herramientas mecánicas, buscar una similitud con la forja en la antigüedad.

Las antenas con el agujero hecho con punzón



La hoja salió de una barra de 65 cm y fue forjada hasta dejarla con el grosor de filo definitivo, en la paleoforja no puedes usar lijadoras de banda para dar la forma a la hoja por lo que la forja requiere más horas para evitar los trabajos de desbaste a piedra.

Limpiando y puliendo la hoja con granito


La guarda y las antenas son dos piezas en las que tampoco quise intervenir con herramientas mecánicas, el agujero central se hizo en caliente con punzón y los cortes de las piezas con tajadera. Un lado de la guarda me quedó unos milímetros más largo, pude haberlo repasado con sierra pero prefiero esos pequeños defectos que me recuerdan que aún puedo perfeccionar mi trabajo.

Todas las piezas forjadas


El montaje de las piezas siempre es preocupante, si tienes holguras se notan mucho y es lo primero en lo que se fija la gente.

Hoy en día la mayoría de los espaderos utilizan roscas para sujetar el pomo de las espadas, otra forma es calentar con un soplete la punta de la espiga y golpearla. En este caso no veo forma de reproducir un soplete del siglo VII a. e. y si metes la espada en la fragua vas a calentar algo más que la punta de la espiga y por supuesto se quemará el asta de ciervo.

Así que la mejor forma es golpear repetidas veces en frío hasta remachar el conjunto.

Una vez montado se repasa la hoja con piedra fina y se puede mejorar el filo. Las armas de hierro si no tienen suficiente carbono no se pueden templar, por lo que muchos autores coinciden en que en las primeras espadas no se hacía un temple térmico. Pienso que aunque no se pueda templar un metal no quiere decir que no se pueda endurecer, es el caso del cobre y el bronce que se pueden endurecer por percusión y obteniendo acritud. Este es un tema con el que estoy experimentando, usar la propia forja a bajas temperaturas e incluso en frío para endurecer determinadas zonas.

La espada a la luz del día

Contento con mi espada de antenas, ahora tendré que hacer la espada tipo La Tène que tenía que hacer para nuestro centro de interpretación.

Esta espada es un trabajo para mi colección personal, no obstante si quieres encargar una espada similar y personalizada puedes contactar a través del correo de nuestra tienda.


martes, 23 de mayo de 2017

Manga de Azaila XXVII Campeonato Europeo de Armas Prehistóricas

Ya tenemos disponible toda la información sobre la manga que organizamos del XXVII Campeonato Europeo de Armas Prehistóricas.

Podéis conocer horarios, alojamientos, etc. en nuestra web

martes, 9 de mayo de 2017

Espada curva S. V-III a. e. “Falcata”

Nuestra falcata

Aunque ni es la única espada usada por los pueblos de la península Ibérica ni su uso fue generalizado en toda la península, estas espadas curvas denominadas “falcatas” por la arqueología se han convertido en el arma más icónica y mitificada de los pueblos ibéricos.

En el nordeste peninsular, que es donde nos encontramos, es más habitual el uso de espadas de influencia norpirenaica de hoja recta derivadas de La Tène I, pero en nuestro centro de actividades el visitante siempre quiere ver la famosa falcata.

Pese a que me atraen más las espadas rectas de la I Edad del Hierro, como la que hice de Alcorisa, dedicándonos desde hace años a la puesta en valor del yacimiento íbero del Cabezo de Alcalá de Azaila deseaba forjar una falcata para añadir a nuestra colección y también poder ofrecer a otros recreadores la posibilidad de forjarles armas de este tipo.

A diferencia de los cuchillos afalcatados, que en nuestra casa los usamos diariamente para comer, una falcata hoy en día no es algo práctico y el único uso que tiene es de exposición, pero eso no implica que no se tenga que hacer con la metodología antigua.

Esta espada está forjada y hecha totalmente con herramientas manuales.